Una granja ecológica en Buenos Aires

8 08 2011

La asociación naturalista Gaia, ubicada en el partido de Navarro, provincia de Buenos Aires, es una ecovilla que funciona hace 12 años como un centro de enseñanza y concientización ambiental. 

Producción de alimentos en huertas, energías alternativas, reciclaje, consumo regulado y cuidado de la tierra, son los pilares con los que los fundadores de la asociación Gaia fundaron la ecovilla. En 1996, un grupo de diez jóvenes puso en marcha un proyecto que tenía como fin vivir en comunión con el medio ambiente. Su objetivo se centró en construir una comunidad sustentable en la que cada habitante participe en el desarrollo del establecimiento. “Empezó como un sueño, una idea de cómo debería vivir el ser humano en este planeta. Bajamos a la realidad aquel ideal para enseñarle a las personas a cambiar el trato que tienen con su tierra día a día”, explicó Javier Ramírez, uno de los fundadores de la Asociación.

Lejos de cualquier tipo de contaminación, la ecovilla aparece como un refugio para las familias que viven en la Capital y buscan escaparse del stress de la semana. Las propuestas van desde cursos de cocina naturalista, aromaterapia y talleres de danzas autóctonas, hasta actividades de recreación y charlas concientizadoras sobre la Permacultura. “La Permacultura es un concepto que integra la sabiduría ancestral con la ciencia ecológica moderna. La finalidad es crear sistemas de vida sustentables, aprovechando tanto la fertilidad del suelo como el enriquecimiento de la experiencia del cultivo”, explicó Ariel García, encargado del área de Construcción y Desarrollo. El término “permacultura” surge de la combinación de permanente agricultura y permanente cultura. “Ver la tierra como si fuera un ser vivo, y tratarlo como tal”, aclaró.

Alrededor de cincuenta visitantes se acercan cada viernes para participar del fin de semana ecológico que propone la organización. El costo de la visita es de 15 pesos, en el que se incluye una visita guiada por todo el establecimiento. “Se recorren las instalaciones y se le explica a la gente cada uno de los emprendimientos como para que pueda copiarlos y arrancar con sus propias iniciativas”, comentó Silvia Balado, profesora del curso de Permacultura.

Todo el lugar ha sido reciclado y adaptado a un establecimiento naturalista. Tiene una superficie de 20 hectáreas rodeada por construcciones que pertenecieron a una fábrica de productos lácteos abandonada hace 45 años. Cuenta con todo tipo de energías renovables: desde usinas eólicas hasta paneles solares. Magdalena Fumagalli, una joven de 22 años, destaca la utilización de este tipo de energías para la vida diaria: “Lo que antes era un idealismo utópico hoy es una emergencia ambiental. No podemos seguir destruyendo el planeta como lo estamos haciendo”.

En un momento histórico en el que temas como la polución y el calentamiento global están en la agenda de todas las potencias, parece demostrar que hay una posible solución, que implica dejar de lado algunas prácticas que son nocivas para el ecosistema en que vivimos. “Los recursos son finitos. Si no replanteamos nuestra relación con el planeta y seguimos contaminándolo le vamos a dejar un mundo destruido a las futuras generaciones”, expresó Javier Ramírez. Esta idea naturalista y el espíritu de unidad es lo que se llevan todos los visitantes de la ecovilla. La principal enseñanza es el respeto por la tierra y por los que la habitamos.

Gaia enseña a cuidar el medio ambiente

Reciclaje en Buenos Aires
En mayo de este año, se ha lanzado en la provincia de Buenos Aires el programa de reciclaje “3R: Reducimos, Reutilizamos, Reciclamos”. El objetivo del plan impulsado por el gobierno de Daniel Scioli es educar, concientizar y promover la participación de la población en el cuidado del medio ambiente. Generación 3R se basa en la “prevención de residuos”: reducir la cantidad de desechos desde el origen, evitando su producción o recuperando los materiales aprovechables, según explica el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS).

A partir de mediados de noviembre, se podrán llevar pilas y baterías de cualquier tipo a los Centros de Gestión y Participación, para que la Agencia de Protección Ambiental porteña se ocupe de su reciclaje. Lo que es más, a partir del 1° de febrero, las importadoras de pilas y baterías recargables deberán hacerse cargo de la recepción de las usadas, para que no contaminen. Mientras tanto, en la Legislatura de Gobierno porteño se debate sobre el futuro de la basura. Según Greenpeace, el plan que se propone “no contempla las metas de reducción establecidas por la Ley Basura Cero, atenta contra cualquier sistema de recuperación y reciclado de residuos y hace oídos sordos a los reclamos de los vecinos por las consecuencias ambientales y de salud que el enterramiento de la basura porteña provocará en el conurbano bonaerense”.

En conclusión, hay gran expectativa por la resolución, ya que se espera que el Conurbano deje de ser el gran basural de la Capital Federal.

Bernardo Schnitzler / JV

Fuente sugerida: Ministerio de Ambiente y Espacio Público: Santilli, Diego César (Tel.: 4341-5200 int. 262/263)

Página oficial de GAIA

Video informativo sobre GAIA

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